Buenos días calabacines
Os voy a hacer una confesión: mi adicción al chocolate está saliéndose de madre. Siempre peco en la merienda, que es cuando normalmente me entra la gula y la gana de picotear lo más azucarado que vea. Y es que un regalito de vez en cuando entra genial, pero todos los días? Tengo que parar ésto…
Pensando en alternativas más saludables me vino la inspiración. Cuando asas las fresas, sueltan todo su jugo y mejora notablemente su ya de por si natural dulzura, por el tostado en el horno. (también si las dejáis macerar con vinagre, OS LO JURO). Así que si haceís una crema con esas fresas, podeís obtener una crema riquísima donde poder untar frutas varias y haceros una merienda “dip” deluxe (y bien fácil)
Atentos a la receta, solo la diré una vez:
INGREDIENTES (para la crema de fresas)
- 250 gramos de fresas
- 1 yogur griego de fresa (lo podéis sustituir por uno 0% cremosito de fresa, en Eroski hay)
- 3 cucharadas de azúcar de vainilla
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Lavar las fresas, cortarlas en cuartos, y disponerlas en una fuente de horno. Echar el azúcar avanillado, dejar que la fruta suelte su jugo (3 minutos), y asar en el horno a 180 grados durante 20 minutos.
2-. Cuando las fresas estén listas, las batimos. Ahora mezclamos el puré de fresas con un yogur griego de fresa. Las dos texturas se fundiran en una crema riquísima que podéis tomar directamente (en plan batido espeso), o modo “dip” ON, untando frutas en la crema. Yo puse fresas, plátano y kiwi.



