RESTAURANTE EMPERATRIZ ZITA (Aisia Hoteles)
Santa Elena s/n
48280 Lekeitio (Vizcaya)
946 84 26 55
http://www.aisiahoteles.com/lekeitio.asp
El domingo Martita y yo nos fuimos mano a mano camino a Lekeitio, un pueblo costero vizcaíno precioso donde teníamos encargada una sesión de spá y una comida por todo lo alto: arroz con bogavante! ÑAM ÑAM. Vimos un cupón de esos por colectivia, circuito termal y comidita rica por 25€, ni nos lo pensamos y pillamos dos vales que se podían canjear en 3 meses. Aprovechando que llevábamos una semana de clima cojonudo en ésta nuestra Euskadi Tropical, que en media hora puedes ver las 4 estaciones del año, pues cogimos cita para el domingo, que daban bueno.
Sin embargo amanecimos aquel día y un nubarrón gordo y feo inundaba todo el cielo. Afortunadamente, se fue despejando para hacernos disfrutar de un Lekeitio en pura esencia. Después de un par de pintxitos por el puerto (mini.hamburguesa, espárrago relleno de jamón y queso, piruleta de pulpo), un par (o dos o tres pares) de birritas, un paseo largo y alguna que otra foto, nos fuimos para el “quieroynopuedo” spa, a las 12.
Salí un poco decepcionada del famoso circuito termal porque me pareció bastante cutre, las instalaciones bastante flojas y antigüas, y un baño turco y una sauna….. que mejor en el polideportivo, pero bueno, no me voy a exceder en la crítica porque no me gusta hablar mal. Solo os digo que NO VAYAIS. Pagad un poco más e id a la Perla!
En fin. A mi lo que me importaba era la comida, y cumplió mis expectativas con creces.
Sobre las 14:30 o así, entramos al comedor, súper elegante (seguro que se celebran bodas), y nos atendió una camarera muy profesional. Para beber, aguita y vino blanco. Un Chardonnay navarro, Castillo Iratxe, que estaba tan fino que sabía como agua. Y como sabía como agua lo bebimos como agua, y qué tupis al final… jajaja
Empezamos el menú con una ensalada del chef, con gulas y gambas, lo que al principio resultó ser una pequeña ración, luego, cuando apareció el tercer plato, nos pareció suficiente, ya os daréis cuenta porqué. La ensalada estaba rica, sin más misterio. Se la puede preparar uno en casa tranquilamente. Destacables los tomates, que tenían SABOR!!! Estoy harta de los tomates bonitos, rojos y artificiales, de verdad.
Después vinieron unos langostinos fresquísimos con mayonesa. Cómo me gustan! Puestos a ser tiquismiquis, en el menú concertado ponía que eran langostinos dos salsas, pero bueno, a mi me gusta comerlos tal cual, así que tampoco eché de menos otra salsa. 6 langostinos para 2.
El tercer plato fue… indescriptiblemente buenísimo. Cuando vimos esa pedazo paellera para dos personas empezamos a salivar de lo lindo. Ahora entendíamos que los platos anteriores fueran unas raciones moderadas. Es que era mínimamente un plato para 4, madre mía. El arroz estaba en su punto, y el bogavante… qué os voy a contar, delicioso. Repetimos ración como 3 veces y aún quedaba arroz en la paellera. Pero estábamos llenas. En pleno espíritu Belen Estebaniano, estuve a punto de pedir un tupper para llevármelo a casa, os lo juro, pero al final me dió vergüenza! Jajajaja
Como postre, en el cupón, venía el postre del obrador. Nos sacaron una tarta hojaldrada de manzana. Marta y yo estuvimos debatiendo sobre si era casera o no, pero me da que nunca llegaremos a saberlo. Aunque de todas las tartas del mundo sea de las que menos gracia me hace, estaba rica, todo hay que decirlo.
Salimos a la terraza a tomar un cafecillo y admirar el paisaje, la verdad es que el hotel está en un enclave maravilloso. La brisa del mar, las vistas, el olor a costa… parece que allí se detiene el tiempo. Total, que os recomiendo, que si vais, solo vayais al restaurante, se come estupendamente bien y a parte de lo nuestro, tienen una carta muy apetecible, que estuve cotilleando.
Un beso corazones <3



























