LA TRAVIESA

RESTAURANTE LA TRAVIESA
C/ Antequera, 4 ( frente al Paseo de Las Flores ) Casco antiguo
18680 Salobreña (Granada)
Facebook

Es extraño. A veces, basta intercambiar algunos mensajes con alguien a través de una pantalla para luego conocerlo fisicamente y parecer que es tu vecino de toda la vida. Es lo que me hicieron sentir tanto Lidia, de Atrapada en mi cocina (y su marido) y Rafa, de Cucharón y paso atrás. El miércoles quedamos los cuatro para una mini-quedada de blogueros cocineros y creo que hablo en nombre de todos cuando digo que estuvimos agustísimo. Tuvimos tiempo para conocernos, compartir aficiones, las evidentes y las que no tanto, reir, y cómo no, disfrutar de una cena en un entorno privilegiado. Lidia eligió el sitio. No hace mucho había estado con su marido y quedó maravillada, y es que la mezcla explosiva de buena comida + vistas + (buena) música en directo + atención exquisita hacen mágico el lugar.

Situado en el casco antigüo de Salobreña, cerquita de una de las puertas para entrar y perderse por los confines del castillo mozárabe se encuentra en Restaurante La Traviesa, frente al Paseo de las flores. La verdad es que no solemos tener costumbre de cenar por allí. Antes solíamos subir bastante al Pesetas porque una amiga de mis padres trabajaba allí de camarera, pero ya hace mucho tiempo de eso. Cuando ayer le comenté a mi padre lo del restaurante y la ubicación, me dijo que antes de La Traviesa, había sido una especie de pizzeria y que también habíamos estado, pero mis recuerdos de aquello han quedado reducidos a la nada (o era una enana o el sitio tampoco me marcó excesivamente..). Total, que voy a aprovechar a robarles (léase pedirles prestadas) algunas fotos del Facebook de las vistas panorámicas con las que podréis disfrutar si vais (tonta de mi se me olvidó sacar fotos!!).

Para beber pedimos una botella (que al final fueron dos) de Marqués de Griñón, Crianza de 2008. Yo de vinos no soy una entendida en absoluto, así que tampoco me voy a pasar diciendo que tenía matices a madera y olor a roble. Para mi estaba rico y punto en boca. Con la bebida nos sacarón un aperitivo de crudités con una salsa suave de ¿ali-oli? puede ser? Estaba rica! Cuando se acabaron los crudités, el pan empezó a menguar.

Para el centro de la mesa pedimos un par de platos para compartir entre los cuatro. Un entrante que ya contaba con el visto bueno de la pareja de la mesa, el pastel de verduras a la parmesana, y la ensalada que nos habían recomendado, la de espinacas. El pastel de verdura estaba muy bien cocinado, finísimo y con una salsa de parmesano que combinaba a la perfección. Lidia estuvo a punto de pedir la receta, fíjate tú si aquello estaba rico o no.

La ensalada, a parte de espinacas tenía zanahoria rallada, champiñones laminados, queso de cabra desmenuzado, taquitos de bacon frito, tomatito y una vinagreta especial de la casa que identifiqué de mostaza (es que yo la hago muy parecida y siempre os digo que está súper buena). Muy rico entrante también. Me quedé con ganas de probar la otra ensalada que nos recomendaron, la de queso de cabra, pero como seguramente no sea la última vez que vaya, queda pendiente para siguientes ocasiones.

Antes de comenzar los segundos platos, Luis, que fue un encanto, nos sacó unas copas de cava, muy pro. Nos sentíamos como en una boda oye.

Los segundos platos empezaron a desfilar por la mesa. Y digo desfilar porque eran como obritas de arte. Empiezo por mi y os muestro mi elección, acertadísima, de calamares rellenos de marisco. Sublimes. Una salsa de tomate (parecidísima a la que hace mi padre, con ese toque de pimiento verde, muy rico) y una guarnición de arroz y verduritas lo hicieron un plato digno de ser recomendado a futuros comensales del restaurante.

Rafa pidió tajín de cordero. Él es más bueno que el pan y nos dejó picotear a todos de su plato y así poder probarlo. Doy fe de que estaba cojonu** (piiiii). Con ese toque árabe que dan algunas especias y esa salsa, estaba para mojar pan y no dejar miga alguna.

Lidia optó por el salmón al cava con salsa de puerros y gambas (opción que yo también estaba barajando). Buen pescado y una salsa perfecta, coindicimos los cuatro.

Eriberto, el marido de Lidia se decantó por el rabo de toro guisado. El camarero nos explicó cómo la cocina de La Traviesa era 100% casera. Vamos, que aquel guiso había estado sus tres horitas pertinentes en la olla express y no lo habían comprado congelado. En éstos tiempos que corren, es verdaderamente de agradecer. Con aquel guiso también hacían los canelones rellenos de rabo de toro que tengo que probar sí o sí. Aquí el pedazo de plato:

Si después de tanto ajetreo pensabais que no tendríamos estómago para más, estáis muy equivocados. La hora de los postres llegó y no pudimos evitar la tentación (que por otra parte, porqué evitar la tentación si lo mejor es caer en ella). Así que nos animamos a pedir el tiramisú, la tarta de queso y el pastel de chocolate. Del tiramisú no saqué foto (se me pasó por completo) pero os aseguro que es de los tres el que más me gustó, y mira que el café no me hace mucha gracia y el postre en sí, ni fu ni fa. Digamos que es el tiramisú perfecto hasta para aquellos a los que no les gusta el tiramisú. Lo que os digo, magia pura.

La tarta de queso también estaba riquísima. No sé cual será el secreto, porque lo probamos todos los comensales y a pesar de que en nuestros recetarios hay más de una tarta de queso (Lidia tiene más de diez recetas diferentes!!), ninguna sabía como aquella. Con la confitura que venía en la cucharita estaba genial.

El pastel de chocolate con salsa de chocolate caliente tenía aspecto de coulant, pero no lo era. Buena textura, buen sabor a chocolate sin resultar excesivamente empalagoso (fallo que muchos cometen) y rica salsa de chocolate que tenía, me parece, algún toque afrutado que le ponía la guinda al conjunto!

Por último brindamos con unos chupitos, cortesía de la casa, de un licor casero de Baileys espléndido. Es raro que aún en el blog no haya publicado una receta del mismo con el vicio que le tengo, es el mejor licor junto al limoncello (que mi cuerpo pueda tolerar).  Si no fuera porque teníamos que conducir, también hubiéramos pedido copa, que acabando la cena con un buen gintonic la vida se ve de otra manera. Salimos por 30€ por persona, REGALADO.

PD: Si eso no fuera suficiente, la noche la amenizaron Eli Hernandez (a la que conocí el verano pasado en el Sunem junto a Manisch Blues Band) y algunos músicos, haciéndonos pasar una velada súper agradable. Un vozarrón, señores y señoras, aquí les dejo su maispeis.

Gracias a todos, asistentes de la mini-quedada, camareros, cocineras, músicos y demás, hicisteis que fuera una noche 10.

PIZZERIA KIMBO

Siguiendo las recomendaciones de Lidia (del blog Atrapada en mi cocina) y fiándome a ciegas de su buen gusto, fui con mi family (al menos con la mitad de la misma), a cenar a la Pizzería Kimbo. Además de bastante escondida entre bloques de pisos, está bastante lejos de mi urbanización y de la zona de donde me suelo mover, así que normal que no la conociese. Ni siquiera había oído hablar de ella. Cuando empecé a investigar (léase buscar en google) vi que no había apenas información, ni opiniones en 11870, ni en tripadvisor ni en ninguna página de esas… solo unos pocos check-ins en foursquare y una opinión que afirmaba que eran las mejores masas de la zona y los ingredientes más ricos.

Había que probarlo entonces y ponerlo en el blojjjj para que aunque sea hubiese un poco más de información por la red. Así que era sábado, y aunque los sábados suela tocar golferío, aquella era una noche familiar. Todos nos pusimos guapos (en la medida de nuestras posibilidades) y emprendimos la marcha hacia la Urbanización Salomar 2000, ubicación del italiano.

Cuando llegamos, relativamente pronto, tuvimos hasta la “suerte” de elegir mesa. Pasada media hora aquello ya se empezó a llenar exageradamente, y el centenerar de personas que esperaba no tuvo ese lujo. Unas colas tremendas de gente esperando a sentarse y otra cola igual de tremebunda de pizzas para llevar. Por lo tanto, mi recomendación es que si decidís cenar en la pizzería, vayaís entre las nueve y las nueve y cuarto. Si no tenéis reloj, guiaros por el cielo, que a esa hora estará tal que así:

Nos atendió un camarero que se nos hacía conocido. Le preguntamos si había trabajado por la zona y nos dijo que era la primera vez. “Tendré una cara muy común” dijo. Tendrás, tendrás. Hechas las “presentaciones” nos tomo nota de las bebidas. Vino para Idoia (máma), tinto de verano para Patrizia (hablo en tercera persona, como Aída) y Coca-cola para Andoni (jermano). El tinto de verano, GRACIAS A DIO, era jomeid. Estoy más que harta de pedir un tinto de verano en un bar y que me saquen de esos preparados de La Casera y similares. Que yo también suelo tener en la nevera (ya lo visteis), pero eso es una cosa, y otra, que te lo cobren a precio de copa de Moet Chandon. Me niego rotundamente.

Para comer pedimos tres pizzas para compartir. Una VESUVIO (tomate, queso y jamón york), una AMBROSIANA (tomate, queso, bacon y cebolla) con ingrediente extra (0,80€) de carne picada. La tercera la pedimos la mitad de ROQUE (tomate, queso y queso roquefort), y la otra mitad de BOMBERO (tomate, queso, cebolla, champis, alcachofas y olivas). Esta última, vegetariana, fue la que más me gustó sin duda. Es una muy buena idea poder pedir medias pizzas diferentes, verdad? Las pizzas estaban impresionantemente ricas, con una masa fina-fina y unos ingredientes de primera. Sin duda mereció acercarse y probarlas porque creo que ahora encabezan la lista de las mejores pizzas de los alrededores.

Las fotos no son nada buenas, la iluminación era escasa y tampoco hice muchas pruebas con la cámara (la gula ya se había apoderado de mi y solo tenía ganas de comer y comer). Aquí os las dejo:

- Se puede pagar con tarjeta?

- No, solo abrimos dos meses al año (julio & agosto) y no nos compensa porque blablabla…

(Poker-face) Nos llegará con lo que tenemos suelto? Tendremos que dejar al crío a fregar los cacharros? Esa es la cuestión…

- Cuánto es?

- 33€

Teníamos 35! apuf! Llegamos a pedir algo más para beber y no nos llega oigan.. De todas formas me pareció un precio bastante razonable por 6 bebidas y 3 pizzas (de calidad). Sin postres, eso sí.

ASTORIA

HOTEL ASTORIA (Restaurante)
Calle de la Sagrada Familia 1
20010 Donostia-San Sebastián (Guipúzcoa)
943 44 50 00
http://astoria7hotel.com/restaurante.php

Amigos y amigas, gentes y gentas: soy un fraude de guipuzcoana. No conozco NADA Donosti. Y lo digo con la voz baja, casi susurrando, que no es que me sienta orgullosa de ello. He vivido muchos años en Bilbao y por hache o por bé Vitoria también lo he frecuentado bastante. Por Pamplona sé moverme medianamente bien y Labort (Lapurdi), Baja Navarra y Sola (Xiberua) han sido destinos recurrentes de fines de semana con mis padres cuando era cría. Pero San Sebastian?

Éste mes, por varias razones personales y a su vez poco interesantes, he tenido que ir más de una, de dos y de tres veces, y me las he tenido que apañar como he podido. Así que cuando mis amigas donostiarras me decían para quedar en el Kursal, las convencía de que era mucho mejor quedar en Amara, estación de autobuses, que era donde yo me bajaba. Así pues, el Astoria (hotel que está muy cerquita) se ha convertido en mi punto de encuentro durante varias mañanas en las que he estado esperando a mis citas no amorosas.

DÍA 1: Hace sol. Terraza. Bacalao y calabaza asada con crema de centollo. 3,50€. Un zurito. 1,20€. La conjura de los necios. Toole. Relectura. Me encanta Ignatius. Es tronchante. Éste sitio me gusta. Volveré.

DÍA 2: Hoy llueve. El verano en Euskadi es así. Sanwich vegetal con paletilla ibérica. Nomeacuerdocuantos€. Tiene buena pinta. Con una cerveza sabrá mejor. Un zurito por favor. Marchando. Mismo libro. Mismas risas. La gente me mira raro. Se piensan que estoy loca. Lo estoy? Viene Naroa. Pide un café. Nos vamos.

DÍA 3: Sirimiri. Se me encrespa el pelo. Mejor dentro. Me apetece una croqueta. La pido. Me apetece un zurito. Lo pido. 2,95€ en total. Me siento y abro el libro. Qué malo. Mary Higgins Clark, qué te pasa? Es el primer libro tuyo que no me gusta. Por inercia, sigo leyendo. Llegan Patricia y Carlota. Empezamos a hablar. Hace mucho que no estamos. Muchas novedades, muchas conversaciones pendientes. Nos vamos. Estamos en un cruce de cebras. Alguien me toca la espalda. Perdona, no has pagado. Muerte por vergüenza. Agachada, entro al hotel. Pago en la barra. Digo “lo siento” más veces de las que soy capaz de recordar. Me voy. Nunca volveré.

LUKAS

LUKAS
Plaza Julio Caro Baroja 1
20018 Donostia (Gipuzkoa)
943 224 800
http://www.lukasgourmet.com/

Buenos días corazones y picas;

El otro día puse un anuncio muy interesante en Facebook, donde decía que me iba a pasar el día a Donosti por unas gestiones, y que no me apetecía comer sola, a ver si alguien quería venirse conmigo a tomarse un menú o algo. Hasta ofrecí un soborno de caramelos (aunque con mi inestimable compañía tendría que haber bastado…). Pues no me contestó nadie!! Maderfaquers!

Superado éste pequeño trauma que me durará de por vida, empecé a pensar en las ventajas de comer sola.

1-. Te dan mesa en seguida, antes que a los grupos grandes.

2-. Nadie te roba el pan.

3-. Abrir un libro, pedir una copa de vino, y parecer la más interesante del lugar. Fuera coñas, siempre llevo un libro en el bolso, para leer en los ratos muertos (esperas, bus, tren, metro..).  Ésta novela que veis, de Benedetti, atrapa desde el principio, por la forma en la que está escrita (a modo de diario) contando la vida rutinaria de un oficinista uruguayo a punto de jubilarse.  Me encanta la manera en la que describe situaciones y sentimientos. Desde thecookrocker, 1000% recomendada.

EL MENÚ ERA ÉSTE

De primero, pedí la pasta salteada con verduritas y sopa de idiazabal. Bien, correcto. Me lo imaginaba de otra forma, sin más, estaba rico.

De segundo, los manchones de pato con salsa de foie, EXQUISITOS. Mi primera opción era el “gallo a la plancha con refrito” pero se había gastado. No sé cómo estaría pero “el segundo plato” (nunca mejor dicho) me encantó!

De postre, pregunté a la camarera que cuales eran los postres caseros. Lo que menos gracia me hace del mundo es pagar un menú de 16€ para que además me saquen tartas prefabricadas o helados de esos de barra cuadrada. La única opción hecha por el propio cocinero era un batido de plátano que acepté a regañadientes. A ver, no me malinterpreteis, no estaba mal, pero es que eso me lo hago yo en casa con leche, un plátano y azúcar…

También pedí una menta y me quedé leyendo hasta la cita del fisio, a las 5 más o menos. Pensándolo bien, la única desventaja que le veo al hecho de comer sol@, es que no puedes picotear del plato de tu acompañante.

Sobre Lukas, el restaurante, decir que me decepcionó un poquillo. Me esperaba mucho más y más cuando me lo habían recomendado mis padres y más gentes dementes. Creo que para el precio que tiene el menú podrían poner algunos postres caseros (aunque sean flanes o natillas o esas cosas “no modelnas”), y esmerarse un poco en los primeros platos. Un detalle que me gustó fue que la cocina estuviese abierta. Yo desde la mesa podía ver cómo cocinero y pinches cocinaban y adornaban los platos. De hecho, una de las razones por las que no pedí la ensalada fue porque vi una bolsa de esas de lechugas Florette que tanto odio.

Precio de menú + infusión: 17,50€

PD: Resulta bastante raro ver a una persona sola sacando fotos a su comida con una reflex y da la impresión de estar colgada total. Las madres con niños pequeños amenazan a sus hijos contigo si se portan mal. (Un pareadoooo :D )

HILARIÓN (Comida familiar, menú concertado)

HILARION
Plaza Larrea 5
20500 Arrasate
Gipuzkoa
943 770 169

 

Buenos días devotos seguidores

Ya os hablé en otra ocasión de éste restaurante, de una vez que fui con Martita a comer el menú del día. Os enlazo al post con el siguiente link. Pinchad donde pone link. Link link link. La semana pasada volvimos a repetir, pero con toda la family (bueno, miento, hubo algunas faltas, pero eran por fuerza mayor). Juntarnos todos solamente en Navidades es un disparate desmedido por lo que de vez en cuando es estupendo reunirnos, pese a la ardua tarea de cuadrar agendas. La comida la organizó mi modelna, tatuada y usuaria de whatsapp, amama Tere (como se entere de que la llamo abuela me mata y vaya una forma más tontuna de morir)-. Eligió el menú jóven, que consistía en una ensalada mixta para cada 4 personas, un revuelto de setas y piquillos, unos fritos variados y a elegir entre carne y pescado. Postre y café. BIEN!

Para beber, nos sirvieron vino, que por supuesto, profané con una coca cola, convirtiéndome así en la cutre kalimotxera de la mesa. El vino, tampoco es que estuviese muy bueno, así que hice bien..

La ensalada mixta era completa y estaba bien buena. Me gustaron sobretodo los botecicos de aceite y vinagre, monísimos (no puedo dejar de fijarme en la vajilla, cubertería y detalles así, soy una viciada a Zara Home). Como me senté al lado de mi hermano  que no come hierbas, como él dice, pues me tomé su ración, que está mal eso de tirar comida.

El revuelto, aunque nada sorprendente (ya lo había probado anteriormente), muy bien cocinado y rico.

Los fritos variados eran un despropósito que podrían haberse ahorrado. Empanadillas congeladas, croquetas demasiado saladas… por no hablar de aquel tigre de mejillón de medio kilo lleno de pelos :( Depilación Laser para los Mejillones YA.

Luego, elegimos los segundos. (Solo tengo fotos de la gente que había a mi al rededor porque no iba a andar levantándome para sacar fotos, que bastante ridículo hago ya de por sí). Para mi, Chipirones al Pelayo (que no son más que chipirones encebollados). Estaban buenísimos, cantidad justa y sabor intenso. Igual sí que eché de menos alguna patatilla o así, algo de guarnición.

Mi prima Thais, es una moderna con Reflex. Pero no de las que la ponen en Modo Automático y sacan fotos a ceniceros y les pone filtros de colorinchis, no. Es de las que gana concursos! Saca unas fotos geniales que os enseñaré en cuanto se haga Flickr :D  Ella comió Solomillo con salsa de pimienta que no pudo terminar (no porque estuviese malo, que todo lo contrario, sino porque estaba más llena que el neceser de McGiver).

Mi hermano adolescente hormonado (que ahora debe estar de resaca por Mutriku) pidió Solomillo de ternera al roquefort que me dejó probar e incluso me cedió la mitad de las patatas (es amor). Él está buenísimo (mirad qué guapo) y la carne también lo estaba.

Martita y Teresita, las rubias, pidieron la Lubina al horno al cava. En la foto podemos observar a mi madre haciendo un poco el idioto (a ver si os creeis que mi tontería no es heredada…).

Ella, la más bella (usease, mi amatxu) pidió el bacalao al horno. La mujer se esperaba un bacalao al horno sin más historia, y con alguna guarnición. Pero el pescado que le sirvieron tenía una especie de salsita por encima. Estaba todo bueno, a su juicio.

Para mi padre, codillos de pato al horno con compota de manzana o lo que es lo mismo, acierto seguro. Una combinación de sabores excelente con materia de primera!

De los postres, solo tengo dos fotos, que fueron los más populares. La tarta casera de trufa con helado de ¿caramelo? (buenísima) y el flan de huevo.

El comedor estaba relativamente vacío y el menú era concertado, por lo tanto nos extrañó a todos un poco que tardasen tanto entre plato y plato. Parecía aquello una boda! Tampoco nos importó demasiado, porque entre risas y más risas se nos pasó el tiempo en cero coma. A lo tonto, salimos a las 5 y media o así, hora perfecta para tomar un par de gintonics en una terraza. Y así lo hicimos :D

Restaurante indio SHAPLA (Lavapies)

RESTAURANTE INDIO SHAPLA

Calle de Lavapiés, 42
28012 Madrid

915 281 599

Cenar sola en Madrid fue toda una experiencia. Mis compañeros de viaje habían quedado para cenar con otros amigos, y aunque estaba invitada, no era el plan que más me apetecía. Iba yo tan tranquila por Lavapies paseando y buscando algo que me convenciese para 10 tristes euros que tenía, cuando me interceptó un joven y apuesto (echándole imaginación…) hindú persuadiéndome para que comiese en su restaurante. Venga vale, no insistas. Ya le puse en conocimiento de que no tenía, hablando mal y pronto, ni un puto duro. Me dijo que tenían menús desde 8 € (tres platos, postre y bebida). Perfesto.

El menú de 8€ era el vegetariano, pero me apetecía comer algo de carne (pollo) así que elegí el de 9 (ya ves tú qué lujos!). Si optabas por cerveza India el precio subía un euro más, así que como buena reina de la opulencia, pedí una Kingfisher y me gasté TODO el dinero que llevaba en la cartera. La cerveza muy rica y fresquita, me entró de vicio. Para picotear me trajeron una especie de pan fino fino y dos salsas, una verde de menta (algo rara para mi gusto) y una roja que no pude identificar pero que estaba bien buena.

De entrante pedí samosas de verdura, una especie de empanadilla crujiente hecha con pasta brick y vegetales cocidos con curry. También hay de carne. Las mías estaban ricas, tenían mucho gusto a especia. (Es que ésto es un indio querida, qué esperabas?)

Después vinieron el segundo y el tercer plato (que en realidad eran uno). El segundo plato, un pollo tikka…. nosequé (no era el mítico tikka massala sino me acordaría), estaba muy rico, un poco picante pero lo justo, me encantó. Para acompañarlo un naan (pan indio) con cebolla, algo gomoso pero sabroso. Hice una especie de pita, y me lo comí todo junto en plan taco mexicano.

De postre no me acuerdo lo que había para elegir, unas 3 o 4 cosas, todas caseras. En una mesa contigua oí halagar el batido de mango, así que eso fue lo que pedí. De sabor suave y de textura finísima, me gustó mucho!

Hacía una temperatura super agradable, y aprovechando que estaba en la terraza, pedçi la cuenta, pagué, saqué el libro del bolso y empecé a leer. El camarero pensó que no disfrutaba lo suficiente con la lectura porque en seguida empezó a darme conversación. Y cómo te llamas, y a qué dedicas el tiempo libre, y en qué lugar te enamoraste de mi… eh? qué dices? jajajaja Me preguntó también que de dónde era, que no tenía acento madrileño.

- De las vascongadas, oh amado ­Koothrappali.

- Voy a traerte un regalo.

(Pokerface)

A los tres minutos me aparece con una botella de Pacharán. OU YEAH BABY! Tú sí que vales. Vacíamos casi media botella entre chupito y chupito el amigo y yo. Así andamos, haciendo amistades! Jajajajaja Viva los camareros majos!

CONCLUSIÓN: Gran terraza en Lavapies, los camareros algo agobiantes para hacerte entrar al restaurante y que comas allí, pero majísimos. Buena comida india y menuses baratos, sale muchísimo mejor que comer a carta. 10€ por persona con cerveza de importación, postre y 2-3 platos, está genial!

Un beso corazones!

(Otro para ti Patrizia)

A DOS VELAS

A DOS VELAS
Calle de San Vicente Ferrer 16
Madrid, Ejpein
Metro: Tribunal
914 46 18 63
www.adosvelas.net

Buenos días amores perros!

Hoy os enseño un restaurante de Malasaña en el que estuvimos en nuestro periplo madrileño, muy muy (muy) cerca del metro de Tribunal. A dos Velas, es de los mismos dueños que Con Dos Fogones, Cómo me lo como, y A cuerpo de Rey. Es un local con un entorno muy agradable, tiene una decoración muy chula con toques hippys pero sin resultar nada recargado ni artificial. Las mesas en concreto, todas diferentes, como en collage, me gustaron mucho! Debe haber un piso debajo (usease, que tiene 2) por lo que he podido leer en los internetes, pero nosotros no lo conocimos ni sabíamos de su existencia. Asier y yo comimos en la planta principal y el local estaba relativamente vacío (supongo que tendría algo que ver que fuesen las 15:30 pasadas, pero es que llevábamos una mañana muy ajetreada…).

Para beber pedimos vino, un rioja, pero no me pidáis más detalles que yo del tema no entiendo y mi memoria es selectiva (sobretodo cuando la noche anterior he salido). Las copas molaban muchísimo.

La carta estaba llena de platos que alguien con una tartamudez leve tardaría en pronunciar así como 4 horas y 23 minutos. Indescpriptiblemente largos, cosas de modernos. Nos disponíamos a comprobar si realmente los platos tenían todos los ingredientes que la carta prometía y estaban cocinados de aquellas formas. De primero pedimos la ensalada de tataki de atún: Laminitas de atún rojo maceradas en salsa teriyaki, lechugitas variadas, rúcula, mermelada casera de tomate y reducción de balsámico. Veamos: Rica, original pero echamos de menos más atún, la verdat!

De segundo nos trajeron, los “Pulpitos de calamar y bacon con batata caramelizada y alioli de lima”. O lo que es lo mismo, mucho larala y poco lerele. Mucho nombrecito para traernos un plato de rabas, envueltas en una loncha de bacon y con ¿batata? (nunca había comido tal cosa y menos caramelizada). Si vayáis, no lo pidáis. Rentabilizad el coste yéndoos a un bar castizo mítico de la ciudad y pidiéndoos un buen plato de rabas, pero de las de toda la vida. No me malinterpreteis, que no estaban mal, pero si hubiéramos sabido que era aquello no lo hubiéramos pedido. Me abstendré a comentar el alioli “de lima”.

La lasaña de pasta casera de pesto, tres quesos y setas salvajes fue el plato que más me gustó. Una pieza grande que estaba en su punto, el relleno exquisito y las dos salsas las untamos hasta la última gota, rico rico!

El postre solo lo pedí yo (ya estoy acostumbrada a ser la gordita golosa de turno). Un bizcocho de chocolate ¿abrowniado? con un riquísimo helado de dulce de leche que corregía la pequeña sequedad del pastel. Por encima virutas de chocolate y salsa…. toma calorías pa’l cuerpo! Y tan a gusto que entran :D

Salió todo por 40€ más o menos. Resumiendo, creo que la palabra que mejor define al sitio es correcto. La comida no fue para tirar cohetes, estaba buena, pero sin más. Dicen que el menú del día (a 10€) merece más la pena que ir a carta, pero creo que nosotros fuimos un sábado y no tenían ni menú especial ni de fin de semana. Habrá que volver, pero en un tiempo, que aún quedan muchos restaurantes pendientes de Madrid en mi lista (interminable, ejem, ejem). Si conocéis el restaurante, ya sea éste o cualquiera de sus tres hermanos, no dudéis en dejar algún comentario o mandármelo por mail! Disfrutad del día, del sol, y de la vida! :D

MARU SUSHI BAR

MARU SUHI BAR
Calle de San Antonio 6
28035 Madrid (Madrid)
915 98 78 87
(Metro: Alvarado)

El jueves 28 de junio llegamos a Madrid. Salimos. El viernes 29 amanecimos en el hostal. Resacosas y con lagunas de la noche anterior. Para cuando yo desperté Naroa era la única que pululaba por allí y ya era la hora de comer, así que después de una duchita revitalizante 100% , nos pusimos monísimas de la muerte dispuestas a comernos Madrid (o al menos algún menú decente).

Mientras caminábamos sin rumbo, me acordé que había escrito algunas direcciones de restaurantes a los que me apetecía ir en un papel que afortunadamente metí en el bolso. Localizamos un japonés (Okasi Sanda) no muy lejos de donde nos encontrábamos y para allá que emprendimos nuestra marcha. MEEEEEEEEEC. CERRADO ¬¬ .

Aún con el calor (infernal) que hacía en Madrid y con el dolor de cabeza que nos atolondraba, no nos conformamos con comer cerquita, NOOOOOO! Ya teníamos la gula de comer algo de sushi, así que fuimos , al segundo japonés de mi lista de direcciones (Maru Sushi Bar), sin tener en cuenta que estaba en la otra punta de la ciudad. Total, prisa no teníamos no?

- Vamos en metro, no?

- SIPORFAVOR

Llegamos en unos 20 minutos y el que estuviese cerca de la parada del metro (Alvarado) hizo que lo encontrásemos en seguida. Ubicado en el distrito de Tetuán y cerquísima del Mercado Maravillas, presumen de comprarlo todo allí y de tener una materia prima fresquísima. Damos fe. Como podéis ver en la foto, la puerta parecía cerrada. Ya empezábamos a creer que alguna gitana de las del romero del parque del Retiro nos había echao un mal de ojo… Peeeero la puerta estaba abierta! (Cenks god)

Dentro nos encontramos con un restaurante-bar muy pequeñito, pero acogedor. Con una decoración sencilla, una especie de taberna andaluza con pequeños toques orientales, me dio una buenísima sensación. Me recordó ligeramente al Ikegutxi de Gernika, que aunque el interiorismo no era su fuerte, la comida era espectacular.

Compartimos comedor con tan solo una pareja con su hijo por lo que comimos en una tranquilidad casi de cuento, y nos atendieron estupendamente (el camarero fue extremadamente educado, todo un geisho, jajaja). Para beber pedimos una jarra de agua. Yo más tarde pedí una Sapporo, que dicen que es una de las mejores cervezas de Japón y del mundo. También tenían Asahi, Kirin y Calpis (un mítico refresco japonés).

Pedimos 4 platos para compartir, porque no teníamos mucha hambre (al menos yo). Primero nos sacaron los gyoza, una especie de empanadillas a la plancha rellenas de verduras y cerdo. Éstas estaban especialmente buenas. Si vais, no dejéis de pedirlas, ya que a partir de 2 unidades, te sacan la cantidad que quieras. (1,10€ x un)

También pedimos una tempura de verduras (7€?? no me acuerdo). Tampoco es que yo sea muy amiga de éste plato, pero hay que reconocer que estaba bueno. A Naroa le encantó. Espárragos, calabacín, pimientos rojos y verdes…

Seguidamente el camarero nos trajo unos makis de atún, 4 para cada una. Los untamos en salsita de soja, con su toque de wasabi y jengibre.. qué ricos! Hacía tanto que no comía sushi! Mmmmmm

 

Para terminar, llegó en plato de niguiris variados. Si mal no recuerdo, eran 2 de anguila (los que más me gustaron), 2 de salmón, 2 de langostino, 2 de pulpo, y 2 de pescado blanco. Riquísimos todos, con un corte limpio y el arroz glutinoso perfecto. Para repetir!

El camarero vino a preguntarnos a ver si queríamos postre. Me dio muchísima pena no pedirlo (tenían helado de té verde y trufas de lo mismo), pero estaba llenísima y preferí aplazarlo para otra vez. También me quedé con ganas de pedir algo de su carta coreana! Tiene muchísima fama su “bulgoki” (ternera con arroz), así que tendré que volver sí o sí.

La cuenta ascendió como veis a 32,20 €, un poco más de 16€ por persona, que para ser un japonés (y de buena calidad) está tirado! Le pongo un 9 de 10!! Y de regalo, chicles de sandía!

ALFREDO’S BARBACOA

ALFREDO’S BARBACOA

C/ Juan Hurtado de Mendoza 11

28036 Madrid (Madrid)

913 45 16 39

http://www.alfredos-barbacoa.es/restaurante.php

Buenos días baconcheeseburguers!

Llegué a Madrid el jueves pasado, relativamente pronto, pero mis compañeros de viaje no llegaban hasta la noche, así que después de cagarme en todo por el calor infernal que hacía, llamé a un par de amigas de allí, y quedamos para comer.

- Os apetece guarrindonguear?

- SIEMPRE.

- Pues encargo mesa para 3 en el Alfredo’s.

Muy cerca del Knight’ n Squire, del que ya hicimos review, se encuentra esta hamburguesería que está en el TOP 3 de las mejores hamburguesas de la ciudad. Aunque situado en pleno corazón de millones de oficinas como es La Castellana, sinceramente me extrañó que estuviese tan lleno. Se me hacía un poco raro eso de que tanta gente reclamase hamburguesas para comer, pero como nosotras también estábamos salseando por allí…. no digo nada.

Mirad qué abarrotado estaba! Mesas súper juntas, abundantes objetos de decoración y muchísimas personitas. Un poco agobiante para mi que no soy muy amiga de las multitudes y de hablar gritando en la mesa para que mis compañeras puedan oirme…

La comida en cambio fue redonda. Albita (la recordaréis de capítulos anteriores como Tommy Mel’s) se estrenó pidiendo una mazorca pequeña de maiz, cual ardillita que es. Yo nunca he probado tal cosa ni me llama mucho la atención, la verdad… pero a ella le gustó mucho!

Después, las tres pedimos una hamburguesa con bacon y queso. El cuenquito de la salsa barbacoa nos la trajeron a parte para que se pusiésemos al gusto. A la mía le puse un montón porque me encanta!! La carne, con sabor a parrilla, estaba exquisita!! Muy muy buena. Una de las mejores que he probado en la city, sin duda. Me quedé con ganas de probar la de philadelphia y cebolla a la parrilla, lo dejaremos para la próxima visita!

Para acompañar al plato podía pedirse la patata asada (por un suplemento de 0,95€) que es el que pedí yo. En Andalucía, donde veraneo desde que tengo uso de razón, preparan papas asadas en ferias y bares, y las rellenan de mil cosas, qué ricura-. Ésta del Alfredo’s era sencilla pero no por ello menos buena. La unté con salsa barbacoa (mi debilidad) y me sentó de vicio.

La hora de los postres y también se acercaba la hora en la que a Alba se le agotaba el tiempo del ticket del parquímetro y a Ana el descanso de la comida (curra en una oficina de allí cerca). Así que pedimos los dulces corriendo. Dos brownies con helado para las chicas, y para mi, tarta de queso con Oreo. Luego me di cuenta de que tenía que haber pedido brownie, no porque lo mío estuviese malo, sino porque cuando probé aquella explosión de chocolate casi me corro del gusto.

No sé si las mejores de los madriles, pero buenas están un rato largo (calidad-precio inmejorable, nosotras salimos por 13€ por persona). Solo me quedan por tachar de mi lista las del New York Burguer y las del Zombie Bar. Para la próxima vez!

PD: Las fotos son bastante pésimas por la falta de iluminación que había en el piso de abajo, sou sorry.

Panadería – Cafetería [H]ARINA

HARINA

Plaza de la Independencia, 10

28001 Madrid (Madrid)

915 22 87 85

http://www.harinamadrid.com/

Buenos días mariconas locas y no tan locas!!

Ya llevaba una semanita desaparecida de los confines internetiles, pero era por una buena razón. He estado pasando 4 días en Madriz coincidiendo con las fiestas del Orgullo LGTB y no por casualidad precisamente. Me encanta el lolailismo este tan gayer, la fiesta y la capital, así que qué mejor plan? Trabajar? Es tan de pobres… (no pidais mi cabeza por esta expresión de mal gusto e ironizad conmigo, no me seais intens@s).

Durante estos días tan… ¿apasionados? también tuvimos tiempo de comer y disfrutar de unas exquisitas experiencias gastronómicas (no le busqueis el doble sentido que nos conocemos). El domingo, Asier y yo nos despertamos sorprendentemente pronto habiendo sido la manifestación el día anterior así que descartando la opción de “yonkis resacosos y perezosos que se quedan vagueando en el hostal” optamos por la de “yonkis resacosos van a desayunar”.

Emprendimos nuestra marcha ANDANDO desde Antón Martín (con lo fácil que hubiera sido ir en metro), para llegar a la panadería-cafetería Harina, situada en la Plaza de la Independencia (que para que me entendaís es en la que se encuentra la puerta de Alcalá). Por supuesto, cuando la vimos nos faltó tiempo para tararear la famosa canción de Ana Belén como personas originalisimas que somos.

El local es divino con todas las letras menos la B. En tonos blancos todo, de madera, con sillas de forja y flores, tan cuqui  y tan New York ♥. El sol era lo que menos nos apetecía así que entramos a desayunar dentro. La carta tiene infinidad de cositas, y diferentes “packs” de desayunos (caprichoso, light, rico en fibra, antioxidante….). Yo pedí el llamado pack “brunch” (10€ aprox) que traía: Zumo de naranja natural, café (yo tomé infusión de menta), dos sandwiches (uno de jamón y queso con pan de amapola y otro de jamón serrano en pan de tomate), tarta de chocolate y frambuesas, y finalmente, tostadas con tomate. Tomaquetomatá. Para mi, que si me seguís por Facebook sabréis que AMO los desayunos, fue perfectísimo.

Valoración: Desde luego no apto para gentes sin hambre. El tomate de las tostadas sin más, prefería el mítico tomate rallado de toda la vida. El día anterior desayunamos casi todos en un bar super castizo de éstos cerca del hostal y las tostadas eran infinitamente mejores!

La Asier no se decidió por ningún pack y cogió: té negro, batido de chocolate, dos magdalenas y tostadas con tomate también. Todo riquísimo y el batido justo como lo quería (eso sí, sangrientamente caro). Acompañamos el desayuno con una sesión de risas infinitas recordando momentazos de la noche anterior :D

Por internet dicen que es una de las mejores panaderías de Madrid, ahora que proliferan tanto los denominados “timos de las boutiques de pan”. Si os queréis pegar un desayunazo Gossip Girl style y ser super maravillosos por un día, debéis ir. Y sino también, qué cojones!