Cuando estuve en Madrid, hice mi parada obligatoria en la ciudad en el Mercado de San Miguel, en la tienda Pastaio. Ya os hablé del establecimiento en un post anterior, y de hecho, hice una receta con alguna cosilla que había comprado allí. Ésta vez piqué con unos gnocchis de espinacas (que tengo congelados) y unos raviolis rojos de calabaza que hice nada más venir a casa. La salsa que le puse fue una de pesto rojo, que tanto le gusta a mi amiga Andrea (siempre la pide en La Tagliatella jajajaja).
INGREDIENTES (por persona)
- 150 gramos de pasta rellena
- Para la salsa: 10 tomates secos, 2 cucharadas de queso parmesano, 1 cayena, 1 diente de ajo, un chorrito de vinagre y dos cucharadas de aceite. Podemos ponerle también una cucharada de piñones, si nos los podemos permitir.
- Parmesano en polvo o rallado
- Un par de hojitas de albahaca para decorar
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Primeramente, hidratamos los tomates secos en agua muy caliente, durante media hora. Los escurrimos y los ponemos en el vaso de la batidora con el queso, el diente de ajo, la cayena, un chorrito de vinagre y un par de cucharadas de aceite. Batimos enérgicamente y reservamos.
2-. Cocemos la pasta 3-4 minutos (al ser fresca, una cocción corta es suficiente)
3-. Salteamos en la sartén la salsa y la pasta.
4-. Servimos la misma con un poco de queso parmesano espolvoreado por encima y unas hojitas de albahaca. Et voilá!


Tiene una pinta buenísima, nunca he probado el pesto rojo pero me lo apunto para probarlo.