HOTEL ASTORIA (Restaurante)
Calle de la Sagrada Familia 1
20010 Donostia-San Sebastián (Guipúzcoa)
943 44 50 00
http://astoria7hotel.com/restaurante.php
Amigos y amigas, gentes y gentas: soy un fraude de guipuzcoana. No conozco NADA Donosti. Y lo digo con la voz baja, casi susurrando, que no es que me sienta orgullosa de ello. He vivido muchos años en Bilbao y por hache o por bé Vitoria también lo he frecuentado bastante. Por Pamplona sé moverme medianamente bien y Labort (Lapurdi), Baja Navarra y Sola (Xiberua) han sido destinos recurrentes de fines de semana con mis padres cuando era cría. Pero San Sebastian?
Éste mes, por varias razones personales y a su vez poco interesantes, he tenido que ir más de una, de dos y de tres veces, y me las he tenido que apañar como he podido. Así que cuando mis amigas donostiarras me decían para quedar en el Kursal, las convencía de que era mucho mejor quedar en Amara, estación de autobuses, que era donde yo me bajaba. Así pues, el Astoria (hotel que está muy cerquita) se ha convertido en mi punto de encuentro durante varias mañanas en las que he estado esperando a mis citas no amorosas.
DÍA 1: Hace sol. Terraza. Bacalao y calabaza asada con crema de centollo. 3,50€. Un zurito. 1,20€. La conjura de los necios. Toole. Relectura. Me encanta Ignatius. Es tronchante. Éste sitio me gusta. Volveré.
DÍA 2: Hoy llueve. El verano en Euskadi es así. Sanwich vegetal con paletilla ibérica. Nomeacuerdocuantos€. Tiene buena pinta. Con una cerveza sabrá mejor. Un zurito por favor. Marchando. Mismo libro. Mismas risas. La gente me mira raro. Se piensan que estoy loca. Lo estoy? Viene Naroa. Pide un café. Nos vamos.
DÍA 3: Sirimiri. Se me encrespa el pelo. Mejor dentro. Me apetece una croqueta. La pido. Me apetece un zurito. Lo pido. 2,95€ en total. Me siento y abro el libro. Qué malo. Mary Higgins Clark, qué te pasa? Es el primer libro tuyo que no me gusta. Por inercia, sigo leyendo. Llegan Patricia y Carlota. Empezamos a hablar. Hace mucho que no estamos. Muchas novedades, muchas conversaciones pendientes. Nos vamos. Estamos en un cruce de cebras. Alguien me toca la espalda. Perdona, no has pagado. Muerte por vergüenza. Agachada, entro al hotel. Pago en la barra. Digo “lo siento” más veces de las que soy capaz de recordar. Me voy. Nunca volveré.






























































