Ama, zuretzat, eztau munduen gaur hau gehixau merezi dauen pertsonarik. Asko maitxe zaut.
Escogí un 20 de diciembre para venir a éste mundo y sacudí tu vida como un ciclón, abriéndote los ojos al instante, dándote una hostia de realidad que te hizo ver, a tu temprana edad, que lo vivido hasta ese momento era demasiado sencillo en comparación con lo que se avecinaba.
Pero fuiste valiente, siempre lo has sido. No viviste la vida que los demás querían que vivieras, no hacías las cosas que los demás esperaban que hicieras y cogiste las responsabilidades que te vinieron de golpe y tuviste que asumir.
Y entonces llegué yo, sangre de tu sangre, vida de tu vida, y conmigo tu madurez, tu compromiso, tu amor. Llegué para hacerte saber que quería pasar todos los minutos de mi vida contigo. Vine para enseñarte y aprender. Perdóname por la hostia, perdóname por arrancarte de esa vida que vivías por rutina.
Te agradezco que en ese momento apostaras por mi, por esa pequeña familia de tres que recien empezaba. Gracias por ser la mujer más extraordinaria que conozco. Gracias por tu absoluto, firme, irrompible e insustituible amor.
Te quiero.
Hoy va por vosotras, madres y madroños del mundo, unas galletas de chocolate blanco llenas de amor:
INGREDIENTES (para 18 galletitas)
- 100 gramos de chocolate blanco
- 100 gramos de mantequilla
- 125 gramos de azúcar glass
- 150 gramos de harina
- Media cucharadita de levadura en polvo
- 1 huevo
- 2 cucharadas de azúcar avanillado
- 1 cucharada de leche
- 5 fresas confitadas (echadle más si queréis, yo es que prefiero que sepan más a chocolate)
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Rallamos el chocolate blanco con ayuda de un rallador. Cogemos la mitad del chocolate rallado y lo añadimos a la harina, junto a la levadura y la pizca de sal. Reservamos.
2-. Derretimos la mantequilla en una sartén, y echamos el azúcar glass, removemos hasta que se fundan las dos texturas, con cuidado de que el azúcar no se caramelice. Lo retiramos del fuego, y ya en un bol, le añadimos el huevo, el azúcar avainillado y la cucharada de leche. Mezclar, mezclar y mezclar.
3-. También añadimos la mezcla de la harina y las fresas confitadas en daditos. Removemos bien hasta conseguir una masa homogenea y bienoliente. En una bandeja de horno forrada con papel vegetal o de aluminio, colocamos cucharaditas pequeñas de la masa, en forma de bola. Encima de cada una de ellas, ponemos una cucharadita del chocolate blanco rallado que ha sobrado, y presionamos.
4-. En el horno precalentado a 190 grados, horneamos 9-10 minutos las galletas en dos tandas de 9 galletas por bandeja. Es para evitar que se peguen entre ellas, ya que crecen durante el horneado. Pasado éste tiempo, dejamos que se enfríen en una rejilla, y a comer!
Sabemos que la combinación de sabores entre el chocolate blanco y la fresa, son ganadores, sino, mirad éste post!





