MAGDALENAS DE LAS DE TODA LA VIDA (paso a paso)

Buenos días Javi Nieves:

Últimamente, con la profileración de muffins y cupcakes por todos lados, parece que se nos hayan olvidado las esponjosas magdalenas de toda la vida. No os voy a engañar, en cuanto veo esos bizcochitos con buttercream, sprinkles o pepitas de chocolate yo también me lanzo y se me cae la baba completamente. Es que son preciosos los hijos de pera. Pero los clásicos nunca pasarán de moda, como los Rolling, El Padrino, las magdalenas caseras o George Clooney como icono sexual. Con él también se me cae la baba, qué le voy a hacer, mi gerontofilia no tiene remedio.

Pero estábamos hablando de magdalenas, no me lieis. Sé que no son muy acordes con lo que os decía ayer de no comer dulces y evitar las masas, peeeeeeeeeeeero… y si os digo que no eran para mi? Os cuento, cuando algo me desconcierta (enfados, peleas, cosas que me me rompen y que se me pierden) me desahogo bebiendo un cubata o dedicándome al noble arte de la repostería. Como ayer se me estropeó el portátil y no había ginebra ni tónica en casa, pero si mil kilos de harina y mantequilla, pues hice unas magdalenas. Y no me he comido ninguna oigan. Algunas para mi hermano, otras para mis padres, y las sobrantes para mis tíos.

Y mi ordenador? Pues algo mejor, una suerte que mi madre estudiase informática en sus tiempos mozos y me lo haya arreglado hoy por la mañana.

La receta es de Silvia, una amiga mía, la recordaréis de capítulos anteriores como “Comiendo en el Harrobia“. La he hecho paso a paso, espero que os guste el reportaje de fotos ;)

INGREDIENTES (18 magdalenitas)

  • 250 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de harina (2 tazas)
  • 250 gramos de azúcar (1 taza y 1/4)
  • 6 huevos
  • 1 sobre de levadura

MODO DE PREPARACIÓN

Batimos los 6 huevos.

Añadimos el azúcar y batimos de nuevo hasta que se incorpore bien.

Derretimos la mantequilla en una sartén o en el microondas, y la añadimos al bol. Batimos.

Es el turno de la harina. Añadimos las dos tazas de la misma, si pudiera ser, tamizada, para evitar los grumos. Removemos bien hasta conseguir una mezcla homogenea.

Y ahora la levadura. No seais tan torpes como yo y que no se os caiga en la mezcla por favor. Echad todo el sobre, y mezclad.

Colocad las blondas en el molde y llenadlas hasta 3/4 de su capacidad.

A 180 grados durante 12 minutos (depende del horno más o menos tiempo) y fuera.

A los de la segunda tanda, les ponemos un poco de sirope de chocolate. Yo lo hice a modo de experimento y quedan francamente bien. Otra vez al horno, a 180 grados 12 minutos, y las sacamos. Dejamos que se templen un poquito y ya están listas para comer!! Os gustan?

BSO: Ragged Glory (Neil Young & Crazy Horse)

Menos de un año después de que produjese Freedom, el artista canadiense Neil Young sorprendió con otro gran disco, el precioso año 1990 (año en el que nací). Tras los numerosos cambios de estilo que le suceden a lo largo de su carrera musical en los 80′, abre la década de los 90 con un disco diferente y genial. Neil Young finalmente se reune con Crazy Horse para grabar Ragged Glory, un trabajo brutal, honesto, intenso y lo más importante, cargado de buenísimas canciones. Toneladas de guitarras y solos. Parece que uno esté escuchando a Neil Young en los 70, y francamente, es una gozada.

El trabajo, preparó los oídos para lo que vendría años más tarde, para la explosión del grunge en el 91-92. Tal vez el título de “Padrino del grunge” le viene un poco grande a Neil, pero sin duda su música ayudó a dar la bienvenida a sonidos como Nirvana, Soundgarden o Pearl Jam.

La impronunciable “F *! # En” UP “es mi pista favorita del disco, la canción más agresiva en el álbum lírica y musicalmente.