Restaurante ÓJALA

Ojala que llueva café en el campo, ójala que llueve café!

Un día cualquiera íbamos paseando por Malasaña y nos entró el hambre, preguntamos por la calle y nos recomendaron éste sitio. El Ójala. Es un local con decoración muy chula en tonos verdes y el piso de abajo es una especie de chill out, con sofacitos y arena por el suelo, rollo tetería, perfecto para estar tiradillo una tarde. Y el baño era entero de pizarra!! Podía escribir una lo que quería, molaba mucho todo.

Hacía un día genial y la terraza estaba a rebosar, pero preferimos comer dentro, más cómodos. El menú del día cuesta 11,50, y si solo escojes un plato, 8€. Ésta era la elección que teníamos aquel día:

Nos atendió un chico guapo con tatuajes (hola guapo) que nos dio croquetillas de entrante.

- Que quieren ustedes para beber?

- Tuteame hombre fornido, que hay confianza. Dos cervezas y una de agua.

La cerveza no era para mi. Bueno miento, sí que lo era.

De primero, pasta rellena de pera para Musa. Monti y yo compartimos los dos primeros a medias, por probar. Ensalada de rúcula con tortilla caprese: lo que viene siendo rúcula, mil de cebollita frita de ésta mítica de Ikea, y una tortilla de mozzarella. La verdad es que era un poco sosa, la mozzarella ya de por si no tiene mucho sabor y la cebolla enlatada, menos. Yo hubiese puesto algún queso más fuerte en la tortilla, cebollita fresca o caramelizada, y algo más: nueces, tomate, pipas… no sé.

La pasta rellena de pera a mi me gustó mucho, aunque pensaba que sería del estilo a la del Cassolo, y nada que ver. Aún así, muy buena, se notaba que era casera porque de vez en cuando te encontrabas los trocitos de pera. A Monti le acabó cansando el sabor, es que era tal vez demasiado dulce. Eso sí, la salsa de tomates asados…. tomate frito de toda la vida, creo yo.

Luego escuchamos que como la pasta se había agotado, ofrecían unos tallarines con salsa de queso parmesano que tenían muy buena pinta (teníamos que haber llegao un poco más tarde, arrrr)

De segundo Musa y yo pedimos la merluza a la plancha con vichysoise y pisto, de verdad que muy rico. La vichisoise muy fina, como tiene que ser, y en combinación con el pescado, una delicia. Me encantó.

Monti pidió el pollo al curry con pimientos, leche de coco y arroz, vamos un Pollo indio al Tikka Massala de cajón. Pobre, salió un poco desilusionado, y es que la elección de sus platos fueron un error! Yo no probé el pollo, pero buena pinta desde luego, tenía..

Y los postres, mi parte favorita, wiiii!! Los chicos pidieron un tiramisú que tenía pinta de prefabricado (pero que estaba riquísimo) y unos profiteroles que más de lo mismo. Mi elección fue un strudel (tarta hojaldrada alemana de manzana) con helado de fresa. Correctísimo.

Terminamos no tomando cafés ni infusiones y dando un paseito por la ciudad ;)

BSO: A momentary lapse of reason (Pink Floyd)

Qué se le viene a uno a la mente cuando escucha el nombre de Pink Floyd? Dark side of the moon? The Wall? Roger Waters? LSD?

De todo menos A momentary lapse of reason. O al menos eso espero. Si cuando escuchas el nombre de Pink Floyd te viene a la mente su disco más mediocre, estás mal, muy mal. El álbum es desesperante y anodino. ¿Lo peor escrito en la historia de la música? Claro que no. ¿A la altura del grupo? Claro que tampoco.

Éste trabajo muestra, que a pesar de todas las peculiares obsesiones de Roger Waters y su extraño ego, ÉL y solo él era Pink Floyd. Quién que no fuera él podría haber pensado la profunda historia que hay detrás de The Wall? David Gilmour desde luego no era la clase de personas que imaginaba tramas de locura como esas, ni la clase de persona que escribía discos increíbles de Pink Floyd como Dark Side of the Moon, Wish You Were Here… etc A Momentary Lapse of Reason es una clara prueba de ello.

Acaso es el álbum completamente inútil? No, hay algunas canciones buenas en el disco, como puedan ser los dos primeros temas del mismo, Signs of Life y Learning to Fly. Dos canciones que se parecen mucho a anteriores obras de la banda, muy progresivo/psicodélico, verdaderamente buenas pistas. El resto, mal teclado y “new wave” basuril ochentero. A momentary lapse of reason nunca debió ser puesto en libertad, porque lo único que hizo fue arruinar la repitación de Pink Floyd.

Y porqué lo tengo en vinilo? Se llama melomanía y es una enfermedad, tened piedad.

Si queréis leer lo que escribí de ellos hace unos meses, podéis hacerlo aquí. 

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One thought on “Restaurante ÓJALA

  1. A veces se empeñan en poner unos nombres, que hacen que tu mente se dispare y acabes imaginando un plato que NO vas a comer, por que suele ser una versión mas simple de lo creado por tu mente. Al menos tienen buena presencia los platos! :)

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