Con las ensaladas me pasa que a no ser que haga alguna con nombre ya establecido (César, Capresse, Nicoise…), o lleven ingredientes clave (la de fresas, la de gulas y langostinos, la de bacalao ahumado…), se me hace muy difícil ponerles nombre. Por eso los restaurantes no se comen el coco e inventan nombres para las ensaladas (rollo, Ensalada San Francisco), o les ponen “Ensalada de la casa”. Así que yo también, de la casa, de la mía, con dos fogones.
Siempre improviso las ensaladas con lo que tengo por casa, ésta de hoy lleva trigueros, calabaza, nueces de macadamia, tomatitos cherry…. y más cosas que podréis ver en la receta. Espero que os guste.
INGREDIENTES
Lechuga
4 tomatitos cherry
8 cucharadas (de café) de mermelada de tomate
Media cebolleta
Una rodaja de calabaza
Algunos espárragos trigueros
Pasas
Nueces de macadamia
Para la vinagreta: 3 cucharadas de mayonesa, 1 de mostaza, 1 de vinagre, 1 de aceite, 1 de azúcar, una pizca de sal.
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Cortamos la lechuga en juliana y la disponemos en un plato. En los bordes, ponemos las cucharaditas de mermelada de tomate y encima de cada una de ellas, una mitad de tomatito cherry. Cortamos la cebolleta fina y ponemos por encima.
2-. Salteamos los espárragos a la plancha y los añadimos a la ensalada. Hacemos la calabaza al vapor (10 minutos), cortamos en bastoncitos, la salteamos y la añadimos. Si no sabéis cómo hacerla al vapor podéis simplemente cocerla y después hacerla a la plancha.
3-. Un puñao de pasas, unas nueces de macadamia y por último la vinagreta, que haremos ligando los ingredientes que os he puesto en la lista. A disfrutadla, que está riquísima!!!
BSO: Dirty Dancing
Mi frikismo extremo me ha llevado a coleccionar algunos discos peculiares a lo largo de mi vida. Las Bandas Sonoras son mi debilidad, y Dirty Dancing, buena o mala, me encanta. Me quedo sin duda con el tema de Las Ronettes, Be my baby.
Pon un Johnny Castle en tu vida nena, el profesor que todas quisiéramos haber tenido.
Señores y señoras, el único restaurante que ofrecía comida japonesa en todo el Pais Vasco, ha cerrado sus puertas. Bueno, las cerrará hoy por la noche, me imagino, así que los que tengáis la espinita clavada, coged el coche, recorreos los kilómetros que haga falta y plantaros en Gernika para cenar en el restaurante Ikegutxi.
Recuerdo que cuando conocí a Musa, le dije: “Aibá, eres de Gernika? Conoces el Ikegutxi?” “Claro!!!! Cómo lo conoces tú??”
Resulta que el restaurante es bastante conocido por foros, blogs y rincones internetiles donde yo me muevo, amén de áltamente recomendado por todo aquel que haya ido, ya sea apasionado de la comida japonesa o no.
Un día hace no mucho, llamamos al restaurante con la oferta de hacerles una página web para que así se dieran más a conocer, y Nagako, la mujer más simpática que uno se puede encontrar, nos dijo que lo iban a cerrar el abril, porque el cocinero, Yutaka, marchaba para Japón sin billete de vuelta. Después de la sorpresa inicial y la pena por no volver a comer allí a partir de mayo, organizamos rápidamente una excursión para ir a comer un finde.
Así que ayer, lluvioso sábado 28 de abril, para allá que fuimos a comer, el oriundo Guerniqués Musatadi, su encantadora novia Miha, el enamorado del sushi Bixi, el coach “meapuntoaunbombardeo” Asier, King Olaso y la menda. Íbamos a ser más, pero hubo gente que se rajó y se perdió el gran manjar.
Para asombro de alguno, el local no estaba decorado con mil biombos, luces cegadoras de colores, cascadas, peceras y cosas variopintas de mal gusto. Una taberna de las de toda la vida, conservando el nombre del local anterior (Apurtu arte), con ornamentación austera y algún que otro guiño japonés (como los pajaritos “coloríncolorados” de origami). Menos es más.
Empezamos la tertulia con unas cervezas japonesas Asahi mientras decidíamos qué pedir.
Comenzamos con 5 piezas de sushi por persona, uno de los mejores que he probado nunca. Al final terminé comiendo 6 rollitos, porque Bixi repartió los suyos (no por su generosidad sino PORQUE NO LE GUSTARON!!! Ruaro ruaro ruaro). Meter el wasabi en la salsa de soja, untar el sushi, y para dentro! Qué sensación, qué sabor! De 10.
Después, sacamos unos cuantos platos para compartir, a cada cual más rico. Yakisoba, fideos buenísimos con salsa de soja dulce, nada que ver con aquellos noodles que fueron nuestro sustento alimenticio durante los dos meses que pasamos en Finlandia.
También comimos un arroz frito con cerdo y setas, buenobuenísimo, aunque no recuerdo su nombre en japonés. Lo peor? Comerlo con palillos, queridos míos, menuda desesperación cuando en el plato quedaban ya solo granitos de arroz dispersos.
Luego pedimos unas míticas bolas de arroz, onigiri-s, buenísimas!! Es una bola de arroz pegajoso (el que usan para el sushi), recubierto de alga nori, que en su interior esconde atún crudo. A mi me encantó, y con salsa de soja más. Al pobre Bixi también le decepcionó, será que el pobre no está acostumbrado a comer cosas crudas (así le va…. jo-jo-jo).
De segundo, pedimos los segundos, claro. Yo probé de los dos platos que sacamos, el curry de ternera, con una salsa deliciosa, y el Kara-Ague, una especie de pollo frito crujiente y muuuy jugoso. Me quedé con ganas de probar el Teriyaki (pollo asado con salsa japonesa), caxuen!
Entre plato y plato, cayó alguna que otra Asahi.
Como postre, tomamos tarta de queso y bizcocho de chocolate, que aunque no japoneses, sirvieron para terminar la comida con un muy buen sabor de boca. (y solo por 17€ por cabeza! )
Ikegutxi, como le dije a mi anterior novio, fue bonito mientras duró ♥
BSO: Made in Japan (Deep Purple)
Como no podía ser de otra manera, hoy toca…… chininininiiii….. MADE IN JAPAN, de DEEP PURPLE! Grabado durante tres noches en agosto de 1972, el Made in Japan fue el disco que trajo a la banda más éxito en todo el mundo. Un hito en la historia de la música heavy metal, el disco que consiguió que fueran cabeza de cartel para los restos.
Desde la reorganización que hicieron en 1969 con el cantante Ian Gillan y el bajista Roger Glover, el grupo grabó tres álbumes importantísimos en su carrera: Deep Purple in Rock, Fireball y Machine Head – material que utilizaron para construir un feroz show en vivo.
La canción emblemática, por supuesto, era “Smoke on the Water”, con su riff memorable, que pasó a convertirse en un single de éxito estadounidense.
Un par de días antes de ir a Pamplona a pasar el día, Irati me dijo que conocía un sitio “muy caprichoso” para comer donde había ido anteriormente con Asier, su novio. Como sabe que me encanta ir a sitios chulis por el blog y tal y cual, me lo recomendó, y allí que nos fuimos las dos, más su chico y Amaia.
Después de estar toda la mañana por el Casco Viejo, en un par de reuniones y en la tetería de la que os hablé el otro día, nos entró el hambre, así que nos reunimos con Asier y fuimos a comer! El sitio, un local muy grande, con terraza y exquisitamente decorado, invita a estar tranquilo. Que estuviese relativamente vacío y la música fuese suavecita ayudaba, claro.
Éste era el menú que ofrecían ese día, a 15€. La carta, era muy original, como en papel de periódico, muy guay. Para beber pedimos vino, que aquel día estábamos de celebración!
El pan entraba dentro del precio del menú
De primero, Amaia pidió una crema de marisco, Asier la ensaladilla rusa de pasta e Irati y yo pasta del día, yo con salsa boloñesa y ella carbonara, para todos los gustos . Lo mío por lo menos estaba muy rico, la pasta al dente y con una salsa rica (igual es que me supo a gloria, ya que hace semanas que no tomaba pasta).
De segundo, salmón con salsa de setas (con una pinta suprema) para Amai, lomo asado relleno de ciruelas para Asier, albóndigas para Irati, y para mi una sepia a la brasa deliciosa con ali-oli (en plato de pizarra, deluxe).
Y la hora de los postres, mi favorita!! La parejita feliz y la menda, pedimos los tres el creppe de chocolate, que nos decepcionó un poco, por seco. Venía con una bola de helado de leche merengada. Amayita pidió helados de la casa, que dicen que son buenos para bajar la comida.
El lunes fui a Pamplona por asunto de negocios (qué importante suena no? ) con Amaia y mi navarrica favorita, Irati. Ella conoce muy bien la ciudad y sus rincones, no como yo, que las únicas ráfagas que me vienen a la mente de Iruña, son de la época de San Fermines, y claro está, no sirven. Esos días como bocatas cutres y kebabs (sí, soy de esas), bebo álcojol y no puedo admirar ni la ciudad favorita de Hemingway, ni su gastronomía, ni sus innumerables atractivos ni ná de ná. El otro día, fui sin que hubiera fiesta, y me pareció preciosa.
Además, Irati nos llevó a una tetería encantadora y terminé enamorándome del lugar, tras una fachada nada llamativa se escondía un local antigüo y decorado con cariño, con ese punto hippy cautivador. Pero no era todo simple portada, la carta de tés era eterna y todo lo que ofertaban era hecho en casa, con mimo.
Eran las 11 de la mañana y a nosotras, vascas acostumbradas al pintxo (o café) de media mañana, ya nos empezaron a rugir las tripas. Así que allí que fuimos.
Amaia tomó una coca cola y un creppe de jamón y queso, que por supuesto probé y me relamí del gusto. Irati, que ya conocía los batidos de la casa, pidió uno de plátano, finísimo. Dan opción a tomarlo con canela o no.
Yo, fiel a mi dieta que horas más tardes destruí por completo, tomé un té que se llamaba NOCHE BLANCA: Una mezcla entre té blanco y verde, con canela, manzana y almendra. Sonaba bien y estaba mejor. Además, traía una buena cantidad, no como los chupitos de té que te sacan en otros sitios. También pedí un pastelito árabe de pistacho, pero justo todavía no los habían preparado, qué rabia!! Ya los probaré cuando vuelva, porque lo pienso hacer.
Es desde luego un sitio para estar tranquilo, ya sea en los sofacitos que hay por el suelo, o en la mesa. Perfecto para enamorados de la vida.
Hoy me he despertado ni más ni menos que a las 4 de la madrugada! INCREÍBLE. Ayer, sumida por el cansancio que llevaba atormentándome todo el día, tuve la fantástica idea de tomarme una siesta a las 6 de la tarde. Iba a ser algo cortito, de media hora. Yo creo que fue como cuando dices que vas a salir “a tomar algo, de tranquis” y vuelves a casa a horas intempestivas, periódico bajo el brazo, habiéndote bebido todas las existencias de Tekila que quedaban en el mundo.
Así ha sido. Y con todas las cosas que tenía que hacer!! En fin… auguro un día duro y estresante. Como excusa, diré que mi ritmo de vida es muy ajetreado y que tenía que recuperar horas de descanso, alucinaríais si os digo lo poco que duermo! Infiniti, que hoy no os iba a hablar de nada así, pero es que después de una larga ducha a las 4 y media, y un copioso desayuno a las 5, tengo por fin algo de tiempo extra para escribir tranquilamente.
Para vuestro interés, a parte del lunes, que me pasé un poco comiendo en Iruña con unas amigas (pasta y creppes de chocolate, ejem ejem), llevo muy bien ésto de no comer mierderías variopintas. Normalmente, cuando llega el fin de semana es cuando suelo recaer en las tentaciones: Pizzas, guarri-hamburguesas, cerdipasteles… lo que pille a mano. Por no hablar de las alcoholicidades. Pero me llena de orgullo y satisfación, queridos, deciros que éste finde he sido buena. Buenabuenísima. Hice una lista el viernes exactamente de lo que iba a comer y a comprar y la seguí a rajatabla. Funcionó! Así que el sábado para comer, me hice, éstas riquérrimas hamburguesas de tofu y champiñones, con queso provolone y huevo poché (las hamburguesas las compré en una herboristería, no las hice).
Aquí tenéis:
INGREDIENTES
2 hamburguesas de tofu y champiñones (podéis poner de ternera)
Una rodaja de queso provolone (podéis poner un queso menos calórico como mozzarella fresca por ejemplo)
Tomate frito casero
Un huevo
Un poco de pimentón
Una hojita de perejil
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Cortamos el queso provolone más o menos a la forma que tienen las hamburguesas, ligeramente más ovalada. Los bordes sobrantes, nos los podemos comer al momento! En una sartén con unas goticas de aceite, hacemos el queso y las hamburguesas. Hay que dejar que se hagan un tiempo, a fuego medio. Cuando estén listos, los dejamos a fuego bajo, para que no se enfríen.
2-. Mientras tanto, vamos haciendo el huevo poché. Cogemos una tacita pequeña de café, extendemos papel transparente, de film, y lo metemos para dentro, creando una cavidad. Echamos una gota de aceite, que untaremos por todo el papel. Cascamos el huevo y atamos el papel film con una cuerdita, un nudo o un cacharrico de esos para cerrar el pan bimbo. Por último, lo metemos en agua hirviendo con vinagre, unos 4 minutos, y lo sacamos. Quitamos el papel, et voilà, un huevo poché!
Si por lo que sea no lo habeis entendido porque me explico fatality, podéis ver éste video, lo hace genial.
3-. Disponemos en el plato de una hamburguesa, la rodaja de queso, otra hamburguesa encima, una cucharada generosa de tomate que habremos calentado previamente, y finalmente, el huevo poché. Podemos espolvorear un poco de pimentón dulce por encima, y decorar el plato con una hojita de perejil.
BSO: With a little help of my friends (Joe Cocker)
Un álbum de Joe Cocker, que después de cuatro décadas conserva su esencia. La voz inconfundible la del artista, un alma respaldada por las grandes Madeline Bell, Sunny Weetman y Rosetta Hightowe, que llevan la escucha del álbum a ser toda una profunda experiencia para los sentidos. Las sorpresas en los arreglos, el tempo y en los enfoques terminan por hacerlo un disco excepcional. No nos podemos perder la canción que da nombre al trabajo, pero tampoco ninguna de las otras 11 que lo componen. Poneos el disco una tarde y disfrutad.
Desde que mi amiga (y modelo) Alba se había ido a vivir a su Madrid natal, hacía tiempo que no la veía. A mi tocaya en versión guapa y clon de Rachel Bilson, otro tanto de lo mismo. Sí señores, soy la amiga “simpática” del grupo. Aunque todas hablemos todos los días y la relación sea más que buena, a veces apetece darse achuchones y ñoñerías variopintas. Así que la última vez que bajé a Madrid, hice una visita sorpresa a Patri en su correspondiente trabajo y más tarde increpamos a Albita de sorpresa también, para que cenásemos juntas.
Alex, el hermano amoroso de Alba, también vino. Fuimos a cenar a Las Tablas, a un local nuevo de ambiente “años fifty” que acababan de abrir hace poco llamado TOMMY MELS. Super chulo! Es como un Peggy Sue’s pero a lo grande. Me acuerdo que cuando abrieron éste último en Bilbao fue la novedad absoluta y tardé poco en ir a pedir mi hamburguesa y mi brownie. Menuda desilusión cuando descubrí que los jukebox no funcionaban! Además recuerdo el local pequeño, y que la comida tampoco me entusiasmó en exceso. Pero en el Tommy Mels la verdad que bastante mejor, aunque la carta parezca igual, y los sofás sean iguales, y los camareros “antzerako-parecido”, me convenció más que la otra cadena. Igual era el día.
Para beber, pedí agüita, muy sana yo. Quería Pink Limonade pero allí no tenían (Peggy Sues 1 – Tommy Mels 0 jajaja). En la mesa también se pidió Coca Cola y Sprite.
Para el centro y para compartir, un par de patatas copiadelfosters baconchesse fries, aunque no recuerdo cómo se llamaban exactamente. Estaban riquísimas, claro, no esperábamos menos.
Luego cada uno se pidió su hamburguesa rica riquérrima. Yo pedí la Tommy Mels sin pepinillos ni tomate, que tenía: carne (evidentis), lechuga, salsa Mels, cebolla roja, cebolla caramelizada y chedar. DIOS. No sé si la recuerdo mejor de lo que era porque hace mil que no me como una burguer (dieta sana-zen), pero rica, estaba.
Alex pidió una que tenía super buena pinta, la Atomic, con chili con carne y mezcla de quesos fundidos (Oh sí, nena).
La de Albita, llevaba lechuga, tomate, cebolla roja, salsa Mels, chedar y aritos de cebolla y se llamada Crispy Onion. Riiiiiica.
Patri optó por la opción sandwich Crispy BBQ Chicken, pollo crujiente, salsa bbq con miel, queso fundido y bacon. A mi es que todo lo que tenga salsa barbacoa me lo como sin miramientos, como si son lentejas.
De postripostre, dos batidos buenísimos que tomaría todos los días para desyaunar y no me cansaría: Uno para mi y otro para compartir entre los hermanos.De Kinder el mío y el otro creo que…..de Ferrero? Si me equivoco que me corrijan! Jajajaja
Recuerdos para la camarera que nos atendió, al más puro estilo GLEE, muy maja ella ofreciéndonos cócteles.
Ésta es la historia de una ensalada libanesa con sabor a mojito.
A MOJITO? Os lo juro!! Por lo menos es el recuerdo que me viene a la cabeza cuando en mi paladar se mezclan la menta y el limón. Eso, o que últimamente tengo la extraña obsesión de relacionar comida y cócteles (llevo 10 días de abstemia voluntaria).
El Taboule (o LA taboule, que no sé cómo se dice), es una ensalada de origen libanés, compuesta principalmente por bulgur o cous-cous, perejil picado, un poco de hierbabuena, pepino, tomate y cebolleta. Se adereza con una vinagreta de limón y aceite. Nunca lo había probado, pero al ver la receta en uno de los múltilples libros que adornan la estantería de mi cocina, decidí que era hora de prepararla y saber si me gustaba. Y me gustó. Es muy fresquita y seguro que cara al verano, en días más calurosos, la vuelvo a hacer.
Tradicionalmente se preparara como acompañamiento a algún plato principal, pero yo ayer lo tomé sola, como cualquier otra ensalada más, para cenar. Mientras comía, pensaba que quedaría genial en unas tortitas de trigo y con un poco de pechuga de pollo a la brasa. ÑAM!! También con pescadito blanco, o con croquetas de garbanzos. ÑAM ÑAM ÑAM!!! Os dejo con la receta antes de que termine cayéndoseme la baba:
Para aliñar, aceite, zumo de limón y pimienta negra.
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Por 1 volumen de bulgur, ponemos 1,5 de agua con sal a hervir en un cazo (ésto es, si hemos echado 1 vaso de bulgur, le correspone uno y medio de agua). Cuando hierva, retiramos del fuego y echamos el cereal, y dejamos que se hinche y se enfríe durante una hora y media más o menos.
2-. Cortamos el perejil bien bien picado y la menta, igual. Lo echamos a un bol junto al bulgur, una vez esté frío. Cortamos también las verduras, la cebolleta, el tomate y el pepino, como más nos gusten, y las vertemos al bol. (Yo puse todo en cuadraditos).
3-. Por último, para aliñar la ensalada, emulsionamos el zumo de limón y el aceite. Un poco de pimienta negra al final, et voila! Aliñamos nuestra ensalada libanesa y lista para comer!!!
BSO: The Miracle (Queen)
Después de su gran recorrido por Europa en el año 1986 con su álbum A Kind of Magic, el grupo decidió tomarse un descanso largo.
Hubo rumores sobre una ruptura inminente, pero resultó que el descanso fue provocada por un doloroso divorcio civil para el guitarrista Brian May (que posteriormente estuvo luchando contra la depresión y el suicidio), y por Freddie Mercury y su diagnóstico del SIDA. En lugar de hundirse aún más en la miseria, la banda se reagrupó, trabajó en su respectivo estado mental, y grabó uno de sus discos más inspirados, en 1989, The Miracle.
Líricamente, las canciones tienden a reflexionar sobre los logros pasados de la banda (“Khashoggi’s Ship,” “Was It All Worth It) así como el estado del mundo en los años 80 (la pista “I Want It All” ). Producido por la banda y David Richards, El milagro tiene un gran impacto sonoro, recordando los ricos sonidos de sus clásicos del pasado (A Day at the Races de 1976 por ejemplo).
Dividido al 50 por ciento entre pop y heavy rock, el álbum fue otro éxito mundial. Junto a The Game, The Miracle es uno de los álbumes más valorados de Queen de la década de los 80′.
También hemos hablado de Queen en otras ocasiones..
Hoy un micropost de sábado con una receta que improvisé en Semana Santa para quitarme la gula del chocolate (es lo que tienen los días regliles). Atentos porque solo necesitaréis…
INGREDIENTES (2 vasitos)
Dos muffins de chocolate o un trocito de brownie
200 ml de nata para montar
200 gramos de chocolate con leche
Sirope de chocolate para decorar (prescindible)
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Llevamos la nata a ebullición en un cacito, y cuando hierva la retiramos del fuego. Añadimos el chocolate que lo tendremos cortado en onzas y batimos bien con unas varillas hasta que se derrita.
2-. Nuestra intención será montar esa nata chocolateada, y para ello debe estar muy fría, así que guardamos en la nevera un mínimo de 5 horas (yo recomiendo hacerlo la noche anterior)
3-. Cuando vayamos a elaborar el vasito, montamos bien la nata con unas varillas eléctricas o a mano. Finalmente, cogemos un vaso, y en el fondo del mismo desmenuzamos el muffin o el brownie. Después, llenamos el vaso de la nata chocolateada, que habrá quedado como una especie de mousse. Para decorar, un chorrito de sirope de chocolate.
Ésta receta en honor a Falsarius Chef, que con sus recetas tramposas hace deleitar hasta a los paladares más exigentes. Porque con unos buenos ingredientes preparados se puede hacer la mejor de las cenas. El otro día preparé éste risotto, con arroz al aroma de trufa que compré en El Rincón del Gourmet del CI, caldo de ave de Aneto, y unas setas deshidratadas. Vino blanco, parmesano y un poco de cebollita pochada. Y ya. El resultado? Podeís verlo en foto, un arroz meloso y exquisito a su punto de parmesano.
INGREDIENTES (para 3 personas)
Risotto de trufa preparado 300 gr (3 vasos)
100 gramos de setas deshidratadas (o normales)
Caldo de ave Aneto (8 vasos)
Una cucharadita de mantequilla
Media cebolla
Una cucharada de parmesano rallado
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Primeramente vamos a dejar preparadas las setas, que es lo que más tarda. Las ponemos a remojo durante media hora para que se ablanden, y las cocemos durante 10 minutos. Ya estarán listas para ser usadas como setas frescas.
2-. Salteamos en una sartén el arroz del risotto con aceite, y en un par de minutos echamos el vino blanco. Cuando reduzca, añadimos el caldo de ave poco a poco hasta que se vaya consumiendo (unos 15 minutos según el envase).
3-. Mientras tanto, vamos pochando una cebolla en taquitos en otra sartén, y cuando esté bien rehogada añadimos las setas (las más grandes, troceadas).
4-. Cuando el arroz esté terminado, retiramos del fuego y añadimos una cucharada de mantequilla (tranquilos, con el calor se derretirá), y una cucharada colmada de queso parmesano ralado. Mezclamos y juntamos con la mezcla de setas y cebolla. Volvemos a mezclar y servimos bien caliente.