Egun on criaturas del mal!
Cómo están ustedes? Ya estoy en casita, sana y salva, de una pieza tras mis aventuras por los Madriles. Hace justo una semana también fue lunes, festivo en la capital, el día del padre. Las nubes se habían escondido detrás del horizonte para dejarnos amanecer con un cielo azul precioso. Eso sí! El viento, lejos de esfumarse con sus amigas las nubes, se despertó con ganas de hacer deporte, porque hay que ver cómo corría!!
Esa mañana fuimos a visitar La Bolsa. Así sin más. Sin cita previa y con lo puesto. Como somos más de pueblo que las amapolas, evidentemente el guarda de la puerta se rió de nosotros diciéndonos que podía darnos cita para junio más o menos. Estás que sí niño. Mientras los lloros de Musatadi se oían desde Oñati, aprovechamos para sacar algunas pocas fotos, aunque sea para que la gente que no lee éste blog (alguna poca gente) piense que hemos entrado. Así semos oigan.
Seguimos por la mañana llamando a nuestros queridos y adorados aitas en su día, el día del padre.
Gracias aita por enseñarme a andar en la vida sin pisar a nadie, por enseñarme a apretarme el cinturón cuando las cosas no iban bien, por el nudo que se me hacía en la garganta cuando te entregaba las notas, por la donación que hiciste para mis primeros sugus, por insistir en que los estudios eran lo más importante.
Y ahora diréis, “oh, qué chica tan maja, qué bonito lo que dice…”. Nah queridos, todo es parte de la prisiosa campaña que hizo Adolfo Dominguez para el día del padre.
Podría escribirlo yo misma y decir que mi padre es una de mis personas favoritas en el mundo; que tengo que agradecerle tantas cosas… desde los gofres los domingos para desayunar, hacerme reir imitando acentos solo para hacerme sonreir, hasta darme la mejor educación musical que una niña pueda tener (yeahhh). Pero mejor me dejo de ñoñismos que sino ésto se me va de las manos y no quiero que parezca un fotolog. Solo diré que… AITA, ASKO MAITXE ZAUT!
Después de éste pequeño gran KIT-KAT, os cuento cositas comidiles, que siempre me voy por las ramas. Después de la visita fallida a la Bolsa hicimos un poco de turismeo y fuimos a comer. Fui con mi amigüita Nahia en busca de algo rico. Dimos un par de vueltas dándonos cuenta que al ser festivo no habría menú del día en ningún sitio. Al final, terminamos en El Rincón, un local en Malasaña con una decoración vintage preciosa y comida (lo que probamos) rica. Pero la atención, dejaba mucho que desear. Pude comprobar a través de las opiniones de internet que no solo era impresión nuestra, y es que como diría mi madre “ni que les fuera a hacer un sinpa”!
No suelen tener carta, apuntan todos los días en una pizarra los platos que disponen, unos 7 u 8 cada día. Ésto era lo que ofertaban el lunes 19:
Pedimos dos platos para compartir. Por un lado los ñoquis, y por otro el Pozole, que según nos explicó la camarera era una especie de guiso mexicano a base de maiz. Los ñoquis estaban estupendos, más de lo que esperaba. La verdad es que me sorprendieron gratamente. Además, la ración era muy abundante, estupenda para compartir.
Esperamos al Pozole durante bastante tiempo, y al final, le dijimos a la camarera que no nos lo sacara, que nos habíamos llenado con la comida (tomamos algunas tapas algo antes). Bastante bordemente nos dijo que eso lo tendríamos que haber avisado antes. Finalmente, la cocinera nos confesó que nuestro Pozole se le había olvidado por completo y no habría ningún problema para cancelar el pedido. Vaya lío vamos…. Un poco desencantadas, decidimos no tomar postre, y eso que las tartas de la entrada nos miraban con ojitos de pastelitos degollaos. Así que por 6,50 (gnochis + agua) comimos estupendamente bien.
Os dejo otras fotitos del local, que es que era lindísimo.
La ausencia de postre en el restaurante nos dejó con un antojo de dulce terrible. En ese momento encontramos la calle de mis sueños y comimos 3 o 4 dulces, ingerimos más de 3000 0 4000 calorías. Habrá que ponerse ya con la operación bikini, o en 3 o 4 meses
Parada 1: HAPPY DAY bakery coffe
Cupcake de limón, con buttercream de nutella y sprinkles rositas
Macarons de limón, chocolate y café. Gofre con chocolate
Para terminar el post (se me está haciendo larrrrrrgo) os dejo unas fotitos que saqué en el Retiro ese mismo día. Espero que os gusten!! Son con el objetivo nuevo que me compré, aquel que os enseñé
BSO: La Bruni
























Así que mis llantos se oian desde Oñati ee vale vale!