TARTA DE FRESAS Y CHOCOLATE BLANCO

Egun on bellas flores y floros :D

Me he despertado con un sol de justicia así que estoy de un humor de primera. La mañana es espectacular, después de una ajetreada semana no tengo naaaaaada que hacer durante todo el día más que vaguear y en mi casa huele a la primavera que está empezando a florecer (hola, soy cursi). Además no tengo resaca! Los astros se han alineado y han creado un día casi perfecto. Sí, casi-perfecto porque cuando empezaba a creer que todo era demasiado bonito para ser verdad… la realidad se ha impuesto. Entonces ha llegado un alguien, llamémosle el “jodedomingos molesto común” y me ha dicho: SABÍAS QUE MAÑANA ES LUNES?

Nourrrrrrrrr

Pues claaaaro que lo sabía son of my soul!

No me ha supuesto mucho trabajo recuperarme de la trágica noticia, la verdad. Puede que la tarta que tenía para desayunar tuviese algo que ver, who knows. Ayer por la mañana me puse manos a la obra y decidí crear ésta golosada de pastel. Era mi primera experiencia con una cutre-manga pastelera que compré en los chinos, y oye, el resultado no fue tan tan malo no?

- No, Pat, te quedó una tarta exquisita.

- Gracias alter ego, quieres la receta?

- Oh sí, querida

- Pues aquí la tienes.

INGREDIENTES

  • 4 huevos
  • 150 gramos de azúcar
  • 60 gramos de harina de trigo
  • 60 gramos de harina de maiz
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 400 gramos de chocolate blanco
  • 500 ml de nata para montar
  • 500 gramos de fresas

MODO DE PREPARACIÓN

1-. Éste paso podéis hacerlo la noche anterior, porque necesita reposo en el frigorífico. Se trata de la elaboración de la nata de chocolate blanco. Llevamos la nata a ebullición en un cazo y cuando hierva, apartamos del fuego y añadimos 300gr del chocolate blanco troceado. (los otros 100 los dejaremos para decorar) Batimos con una varilla hasta que se derrita y reservamos en el frigorífico como mínimo 4 horas.

2-. Vamos a hacer una base de biscuit para el bizcochillo. Ponemos en un bol las cuatro claras (reservamos las yemas aparte), añadimos 4 cucharadas soperas de agua fría, y batimos hasta que estén a punto de nieve con una batidora eléctrica de varillas. El azúcar lo vamos añadiendo poquito a poco.

3-. Ahora bajamos la velocidad de las varillas y añadimos las yemas una a una. Cuando estén bien ligadas, incorporamos las harinas y la levadura, y mezclamos bien. Metemos la mezcla al horno a 180 grados, unos 20-25 minutos (todo depende del horno que tengáis)

4-. Cuando el tiempo haya pasado dejamos que el bizcocho se enfríe en una rejilla, y cuando esté a temperatura ambiente, lo cortamos por la mitad obteniendo así dos círculos.

5-. Sacamos la nata chocolateada del frigorífico y la batimos con la batidora de varillas hasta que la nata esté montada. Con ésta mezcla untamos cada una de las tapas del bizcoho. En una de éstas, ponemos las fresas fileteadas (reservamos algunas para la decoración final) y espolvoreamos con azúcar glass. Ponemos la otra tapa del bizcocho encima de la tapa que hemos puesto las fresas.

6-. Ahora untamos toda la tarta de la crema de chocolate blanco con ayuda de una espátula. ¿Y qué tal si la decoramos? Yo lo he hecho decorando la parte de arriba con la manga pastelera (se nota que es mi primera vez :lol: ) y los laterales con el chocolate que hemos reservado antes, rallado. También ponemos unas fresitas cortadas en la superficie para darle un poco de color y sabor. Reservamos la tarta en el frigo hasta la hora de consumirla.

PD: Es una receta un poco laboriosa y que necesita su tiempo, pero merece totalmente la pena pasarse mil horas entre fogones por saborear ésta delicia deliciosa y morir de obesidad mórbida.

BSO: Strawberry fields forever (The Beatles)