Restaurante HARROBIA (Bilbao)

Después de un largo verano sin pisar apenas mi ciudad de adopción, tenía muchísimas ganas de volver a Bilbao!! Es donde he estado viviendo durante mis últimos tres años y donde me siento más a gusto. Ayer, viernes, quedé para comer con mis amigas Ane, Sandra y Silvia en el Casco Viejo. Sé que hasta ahora, los restaurantes bilbaínos de los que os he hablado (La Deliciosa y La Kuina), también están por la misma zona, pero es que es la que más conozco. Ya iremos ampliando el territorio.

Ya habíamos hablado el día anterior de ir al HARROBIA, y allá que nos dirigimos. Es un local muy amplio, de dos pisos, al cual se puede acceder por distintas calles, ya que tiene 2 puertas:  por la calle Torre y por la calle del Perro. A nosotras nos sentaron en el piso de arriba.

Éste es el menú que ofertaban ayer, viernes 16 de septiembre. Cada una escogió un plato diferente del menú, así que podréis ver las fotos de todos los platos. Y eso que no lo hicimos adrede!! (Lo de escogerlo todo distinto, digo)

Para beber, como chicas sanas que somos, pedimos agua. Un detalle a destacar, fue que nos sacaron solamente una botella para cuatro personas (tuvimos que pedir más tarde una segunda botella)

De primero, yo pedí los canelones de jamón dulce rellenos de mero y langostinos, napados en crema de queso y salmón ahumado.  Si soy tal vez un poco puntillosa, diría que la salsa era solamente de queso, puesto que no noté ningún matiz de salmón, pero, hablando mal y pronto, estaban cojonudos, fue una elección totalmente acertada y Sandra, que los probó, da fe.

Ane, eligió la ensalada de tres lechugas con lascas de queso brie en vinagreta de frambuesa y piñones. Estaba rica, pero bueno, nada destacable, una ensalada que perfectamente se puede hacer en casa una misma, para cenar.

Entre Silvia y Sandra, hicieron dos platos a medias: la paella de mariscos y pescados al estilo arrantzale y la lasaña de pasta fresca rellena de boloñesa de cerdo ibérico fundida en beshamel de parmesano. Los dos platos tuvieron mucho éxito, sobre todo la paella. La lasaña, en vez de estar elaborada con carne picada, estaba hecha con carne guisada, y fue un punto a su favor, por original.

De segundo plato, también escogimos los cuatro platos, y los cuatro diferentes. Parece ser que nuestras preferencias gastronómicas no tienen nada que ver :lol:

Yo escogí el Rape asado al estilo bilbaína sobre cama de patata panadera al txakolí. Exquisito. El pescado al horno y con patatas siempre es una apuesta segura, pero éste rape estaba de escándalo, con un refrito exquisito y la guarnición de patatas al txakolí, perfecta. Me alegré mucho de escoger ese plato.

Silvia en cambio, no tuvo tanta suerte, ya que los Pimientos rellenos de setas gambas y gulas con toque picante en salsa ligera de puerros, no le convencieron. Dijo que tenían demasiada cebolla. Yo no los probé así que no puedo valorar.

Sandra escogió el Txurrasco de ternera de lechal en salsa de chimichurri argentina. Dijo que la carne estaba rica, pero la salsa, tal vez un poco ácida para su gusto.

Anetxu aprovechó para elegir un plato que nunca comen en casa, redondo en salsa. Le gustó un montón y la verdad es que el plato tenía muy buena pinta (solo viendo la salsa, se le hacía la boca agua a cualquiera, juzgad por vosotros mismos)

Y llegó la hora de los postres….. mmmmmmm!!!! De cuatro que estábamos, tres de nosotras elegimos la crema de chocolate blanco. Estaba sabrosísimo, pero me imaginaba otra cosa, ya que lo que nos sacaron era más bien un yogur de frutas del bosque con algo de chocolate blanco. Aun así, muy muy rico.

Ane, y su maldición para elegir los peores postres de la carta, eligieron el flan de chocolate con frambuesas. Sobraba nata, las frambuesas brillaban por su ausencia y el sabor no nos convenció a ninguna. Demasiado amargo tal vez.

No suele ocurrir muy a menudo que suela salir tan contenta de un restaurante, por las opciones que he elegido, porque soy de las que casi siempre suele preferir lo que ha pedido el de al lado. Esta vez en cambio no me equivoqué en absoluto, y tanto los canelones, como el rape y la crema de chocolate blanco, estaban de 10.

En fin, que todo aquel que esté buscando un sitio agradable en la zona más emblemática de Bilbo donde disfrutar comiendo sin que el bolsillo se resienta lo más mínimo… lo ha encontrado! Harrobia, al que he ido muchas veces con mis padres, siempre es una opción excelente. Además suelen cambiar el menú cada semana, lo cual se agradece para probar cositas nuevas.

BSO: Golfa (Extremoduro)

Ésta canción, por supuesto, dedicada a mis bilbaínas, que son un cielo ♥ ♥ ♥