CRUASANES DE HOJALDRE

El desayuno, siempre y cuando tenga tiempo de disfrutarlo, es mi comida favorita del día. Creo que vale la pena desperezarse y levantarse media hora antes y desayunar como una reina, es uno de los pequeños placeres de la vida.

Las mañanas de los fines de semana son perfectas para prepararse un desayuno como dios manda: buen café, zumos, batidos, smothies, chocolate, tostadas, churros…. O la opción que más me gusta: CRUASANES!!

Éstos que hoy os presento son muy sencillitos de hacer, pues solo utilizaremos hojaldre. En otra ocasión dedicaré una entrada a la masa original de los cruasanes, pero de momento empecemos con esta “receta para principiantes”. Poquito a poco.

INGREDIENTES

  • 1 lámina de hojaldre cuadrada
  • Medio vaso de agua
  • Un vaso de azúcar morena
MODO DE PREPARACIÓN

1-. Empezamos por elaborar un almíbar ligero con el que bañar los cruasanes: para ello, calentaremos a fuego medio el agua con el azúcar, hasta que éste último se diluya bien. Retiramos del fuego y reservamos.

2-. Seguidamente, cortaremos el hojaldre de la siguiente manera, consiguiendo así varios hojaldritos con forma de triángulo. (Los dibujos son una chapuza lo sé, pero no es que yo haya sido nunca especialmente lucida con el tema del dibujo)

3-. Ahora viene lo más delicado, que será el darles forma a nuestros mini-cruasanes. Desde la parte más ancha, vamos enrollando hacia la punta, y levantamos los dos extremos consiguiendo así, una forma parecida a ésta.

(No, las artes gráficas no son lo mío ¬¬ )

4-. Bañamos los cruasanes en el almíbar y los horneamos durante 20-25 minutos a 160º, hasta que estén bien doraditos. Y ya está! Listos para comer! A mí me encantan mojados en chocolate a la taza, o abiertos y a la plancha con mantequilla y mermelada de arándanos.

RICO-RICO!!!

BSO: Melissa (The Allman Brothers Band) 
Eat a peach, es un disco de los Allman Brothers de 1972, dedicado a uno de los fundadores del grupo, Duane Allman, que falleció meses antes de la publicación del trabajo. El virtuoso guitarra murió en un accidente de tráfico chocando con un camión, que se dice, se comenta, llevaba el logo de un melocotón (de ahí el nombre del disco y la portada). Sea como fuere, Eat a peach resume perfectamente el alma de la banda, una mezcla de blues, jazz, southern y hard-rock, una combinación más que excelente.

Una de mis canciones preferidas del grupo pertenece precisamente a éste trabajo: MELISSA, toda una joyita. Melissa es un tema tranquilo y armonioso, que empieza con una guitarra acústica, para dar paso al bajo del también fallecido Berry Oakley , a unos punteos de guitarra acertadísimos y al pegadizo estribillo… Sweet Melissa……