Hoy la cosa va de dulces, de muy dulces. De chocolate, dichosa perdición… La receta, es de EL COCINERO FIEL, y aunque supongo que todos lo conoceréis, dejo su enlace para aquel que ande despistado.
http://elcocinerofiel.com/
INGREDIENTES
200gr de chocolate para postres
200gr de mantequilla
250gr de azúcar
5 huevos
25gr de harina
MODO DE PREPARACIÓN
1-. Ponemos en un recipiente a calentar al baño maría el chocolate con la mantequilla, removemos, y cuando se haya desecho del todo añadimos el azúcar hasta que se disuelva. Lo retiramos del fuego y dejamos que se enfrie
2-. Añadimos los huevos uno a uno y vamos mezclando.
3-. Incorporamos la harina y removemos hasta obtener una masa homogénea
4-. Lo volcamos sobre un recipiente previamente untado con mantequilla, y lo horneamos en el horno precalentado a 200 grados, durante 20-25 minutos.
Et voilà!
Podemos decorar con unas pocas frambuesas, sirope de chocolate, nata montada, azúcar glass…
BSO –> Suite: Judy blue eyes (Crosby, Still & Nash)
El 29 de mayo de 1969 salía a la venta el disco Crosby, Still & Nash, de tres artistas como la copa de un pino. El bigotudo David Crosby, que trajo al grupo unas espectaculares armonías vocales de la escuela de Los Byrds, el gran compositor Stephen Stills, que añadió un poco de folk arrastrado propio de Buffalo Springfield y Graham Nash, de los Hollies, que se encargó de incorporar algo de pop azucarado. Tres hábiles cantantes, tres dotadísimos compositores unidos por la casualidad, sacaron diez canciones preciosas en el que fuera su primer trabajo como trío y rápidamente fueron denominados como el primer supergrupo del rock. Una de esos temas es precisamente el que hoy os traigo. Es una combinación de cuatro canciones de amor (o más bien de desamor) en forma de suite que el grupo interpreta a modo acústico. En la primera parte de la canción, las voces vuelan al ritmo de la guitarra de Stills y captan nuestra atención con el inolvidable gancho “I am yours / You are mine / You are what you are”, glorioso.La segunda pieza es más calmada y destaca el deslumbrante juego vocal. La tercera, que se caracteriza por la acústica de Stills y las excitantes voces, no es más que mera precedente de la cuarta melodía, que empieza con el mitiquísimo estribillo “du-dududu” y sigue con un simpático final en mal castellano del mismísimo autor del tema.
En definitiva un álbum esencial del trio norteamericano (para mi, el mejor que han hecho) y una buena ocasión para disfrutar del mejor folk rock. Enjoy! :D